Cómo conservar la cerveza en casa

Cómo conservar la cerveza en casa

¿Quieres aprender cómo conservar la cerveza en casa? La cerveza no está pensada para guardarse en casa o en una bodega durante años como el vino sino más bien para comprar y beber en pocas semanas, ya que a medida que pasan más tiempo embotelladas van perdiendo aromas al principio y finalmente el sabor.

Muchas veces sucede que nos sobran botellines de un pack que compramos, o que desde que lo compramos hasta que lo consumimos pasa bastante tiempo.

Y es que España tienen una larga tradición cervecera, aunque no sea tanta cómo las de países del norte de Europa, zonas como Zaragoza y Galicia se encuentran cerca del Top 10 de regiones cerveceras del mundo, por lo que no merece la pena que se echen a perder.

Las cervezas son bebidas “vivas”, en las cuales su fermentación se modifica en función de las características externas. Sin embargo, hay formas de conservar la cerveza para que no pierda propiedades con el paso del tiempo.

Evitar la luz

Es el peor enemigo para conservar la cerveza. Prueba a comprar 2 cervezas artesanas de importación y dejar una en un lugar oscuro y otra a pleno Sol, sin que se caliente. Tras unas horas esta segunda irá adquiriendo un sabor desagradable, debido a la reacción del lúpulo con la luz, mientras que la otra habrá mantenido mejor su sabor (dependiendo también del resto de condiciones). Así que evita guardar las cervezas en lugares cercanos a ventanas o muy iluminados. Lo mejor es conservarlas en armarios o despensas que se mantengan oscuras habitualmente.

Evitar temperaturas altas en el coche

En los supermercados estas bebidas suelen estar conservadas en su punto óptimo, sin embargo, al llevárnoslas a casa la cosa cambia. Muchas veces, si vamos a comprar en coche, éste se puede recalentar y si las guardamos dentro, el calor puede hacer que pierdan sus propiedades. Para evitar esto es mejor que pasen el menor tiempo en el vehículo, descargándolas rápidamente o solicitarlas a alguna tienda a domicilio, ya que sus transportes están optimizados para conservar los productos. Por supuesto puede pedirlas en nuestra sección de cervezas.

El frío de la nevera es bueno

Es otro factor definitivo en la conservación. Guardar una cerveza a temperatura ambiente puede ser una de las formas más rápidas de matar el sabor y amargor de ésta. Entre una botella conservada a 0º y otra a 20º el tiempo de conservación se puede reducir por 7, y aún más a temperaturas más altas. En estos casos la sabiduría popular suele funcionar perfectamente, la mayoría solemos guardarlas en el refrigerador, junto al resto de la compra. Una temperatura baja es la forma ideal de conservarla durante más tiempo, siempre en posición vertical para evitar que los posos se expandan por la bebida y sin llegar a congelarla, ya que haría que perdiese el gas.

Pero algo más de calor es mejor

Una forma aún mejor es conservarlas entre 10 y 15º, en una situación de temperatura estable. Sabemos que para que estas condiciones se den necesitaríamos una bodega bien aislada o una nevera para cerveza, lo cual no es algo común. Por ello, a menos que tengáis alguna de estas dos cosas, recomendamos hacerles un sitio en la puerta de la nevera.

Guardar cervezas ya abiertas.

Si para algo sí que no están pensadas estas bebidas es para que sean abiertas y no consumidas. Su alta cantidad en gas y su rápida oxidación hacen que para que se conserven deban de estar debidamente cerradas. Sin embargo, en caso de no poder terminarnos una botella existe una solución (a corto plazo), los tapones de corcho. Además de para cerrar botellas de vino estos tapones pueden ayudar con la conservación de cervezas abiertas, ya que la guarda perfectamente del oxígeno exterior y conserva el gas en el interior.

Guardarlas incluso durante años

Aún con todo hay cervezas que, como el vino se pueden conservar durante años y que incluso mejoran con la edad. Las más espesas como Imperial Stout, Vino de cebada (Barely Wine) o Lambic en buenas condiciones pueden convertirse en bebidas fuertes, de mucho carácter y cremosas unos 5 años. Para que esto sea posible la bebida debe estar “Sin filtrar” (pregunte al vendedor), lo cual significa que las levaduras seguirán trabajando y evitando la oxidación. Creando así su propia variedad de cerveza, ya que la bebida que consiga será muy distinta a la que originalmente guardó.



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