Los 10 helados más icónicos de tu infancia
En verano, con el calor, lo que más apetece es un helado bien fresquito y cremoso. Además, los que vivimos nuestra infancia entorno a los años 80, los helados no solo nos refrescan sino que también nos hacen recordar esos veranos en los que no parábamos de jugar y nuestra madre nos echaba la bronca por no habernos puesto crema mientras disfrutábamos de un helado, muchos de ellos, ahora icónicos.
Así que para los que no tuvísteis la suerte de disfrutar esos helados desde su nacimiento, vamos a descubriros todo sobre los helados que marcaron la infancia de muchos niños.
Helados Frigo, la marca de los niños de los años 80
Esta marca de helados fue creada en Barcelona en 1927 y no solo producían helados en sus inicios, también elaboraban yogures y comida precocinada, pero no fue hasta 1973 cuando la multinacional europea Unilever, la compró y comenzó a elaborar en exclusiva helados, además de distribuir helados de otras marcas del grupo.
Gracias a los recursos de Unilever, helados Frigo pudo desarrollar nuevos helados gracias a moldes tridimensionales, que cambiaron drásticamente la forma de elaborar los polos tradicionales surgiendo helados revolucionarios y sorprendentes para la época y que incluso han llegado hasta nuestros días, muchos de ellos.
1. Frigopie
El Frigopie llegó a nuestras vidas en 1983, con el pensamiento de ¿quién no querría comerse un pie? Y dieron en el clavo, o mejor dicho en el pie. Bromas aparte, este helado tiene un color rosado, dando a entender que es de sabor fresa. Lo curioso de este helado, es que tiene una gran cantidad de leche en su fabricación, lo que invitaba a las madres de la época a mirarlo con buenos ojos. Y a los niños a disfrutarlo.
2. Drácula
El helado Drácula sufrió diferentes cambios desde que se lanzó al mercado. Pensado inicialmente para su consumo en Halloween por los más pequeños, ya que además llevaban unos colmillos de regalo, ¿Quién no querría ser Drácula de niño?
Inicialmente su exterior era de chocolate, relleno de helado de vainilla con salsa de fresa simulando la sangre que beben los vampiros. Pero en 1991 se decidió sustituir la salsa de fresa por salsa de mora, haciendo aún más realista el “beber sangre”. Y en los últimos años, fue cambiando también el relleno por uno con sabor de fresa, quedando así: cubierta de chocolate, relleno de fresa y salsa de mora. Un helado perfecto para los fans de los vampiros.

3. Calippo
El helado Calippo, surgió como helado para dar contestación en el mercado a la aparición de los refrescos en lata. Los refrescos fueron el boom que casi hace cerrar a las empresas de helados, ya que dejaron de consumirse debido a que, con el refresco, ya no hacía falta tomar helado. Así que Frigo decidió hacer su propio refresco helado, el Calippo.
Este nuevo helado fue una revolución para los niños, ya que se iba derritiendo poco a poco, y podías disfrutarlo tanto a lametones, como a chupetones en la mano cuando iba desbordándose. Además, diversos anuncios de la tele nos explicaban con canciones como había que comerlo, desde El Equipo A hasta Barrio Sésamo. Aunque lo que más nos gustaba, era ese liquido fresco que se derramaba del recipiente y chupetearlo bien.
4. Frigodedo
Fue uno de los primeros helados con forma extraña de Frigo. Al simular un helado con forma de mano, hizo preguntarse al equipo directivo si el frigodedo podría considerarse canibalismo, aunque al final les gustó tanto la idea que acabaron produciéndolo y fue un éxito entre los niños.
Tenía un intenso sabor de fresa y su forma de mano con un dedo índice señalado hacia arriba hizo que fuera el helado favorito de muchos niños durante los años 80. Además, era de los helados más baratos del mercado e incluso se empezó a vender en otros países, con el nombre de “Funny Finger” o en castellano, dedo divertido. Me quedo con el frigodedo, tiene más carisma.
5. Súper Twister
Este helado surgió de un malentendido que, al cabo de los meses, termino siendo el helado Twister. Era una combinación de 3 sabores entrelazados, además de origen inglés. Los sabores originales de este helado eran la fresa, con sorbete de manzana y helado de agua de limón.
El diseño del Twister fue evolucionando ya que aunque su diseño era simple, tenía mucho potencial, ya que constaba de un palo que sujetaba al helado que ibas chupando poco a poco. Para darle aún más importancia a los niños, empezaron a añadir regalos al Twister, como por ejemplo una mini pistola de plástico. Podías disfrutar de ella una vez te terminaras el delicioso helado, y como estabas con las pilas cargadas, ibas con todas a por tus amigos.
6. Friguron
Uno de los helados favoritos de los niños de la época, el friguron tenía forma de tiburón, era de color azul y teñía la boca del mismo color. El terror de las 7 madres y el mayor tesoro de cualquier niño podríamos decir. Lo curioso de todo, es que su color no daba a entender que era de sabor de piña.
Lamentablemente este helado dejo de fabricarse solo 4 años después de inventarse. Esto fue debido a que no pudieron encontrar un colorante o tinte natural de color azul comestible y con sabor a piña, medida que impusieron los directivos para ir eliminado los colorantes artificiales. Ahora ya sabes porque quitaron tu helado favorito…
7. Frigocorte
El Frigocorte era el típico helado sándwich de toda la vida, con sabor a turrón y nata entre 2 galletas que nos servían de apoyo para poder coger este helado. Era de los helados más asequibles de la época y un claro clásico para cualquier niño indeciso.
Su simplicidad le ha permitido durar hasta nuestros días, incluso creando nuevas variantes de diferentes sabores como de fresa o chocolate, siendo una opción que incluso podemos preparar de manera casera en casa, aunque no será igual, nos servirá para transportarnos a esos veranos inolvidables.

8. Negrito
Es uno de los helados de cucurucho más míticos, con una bola de nata y chocolate, recubierta con chocolate crujiente. Destacar que el Negrito también iba acompañado del Blanquito, que era lo mismo, pero con chocolate blanco, para cubrir así todos los gustos de los niños, o que nuestra madre se enfadara y nos hiciera elegir entre uno de los 2.
Es un helado que se sigue vendiendo actualmente, pero su nombre ha ido cambiando debido a los diferentes cambios de la sociedad. De Negrito, paso a Negritón ya que se cambió a una versión ligeramente más grande y actualmente lleva el prefijo cornneto Choc´n Ball, haciendo referencia a que es una bola de chocolate.
9. Capitán Cola
Otro de los grandes helados que dejaron de fabricarse, estaba más orientado al público infantil masculino, ya que presentaba un envoltorio muy similar a la de una figura de acción, además de su peculiar forma, parecida a una nave espacial o un caza actual. Era un helado que representaba el sueño de muchos niños de la época, las naves, volar y los juguetes de acción.

Tampoco podemos olvidarnos de su sabor triple, de limón y cola recubierto de chocolate. Era la competencia directa del Colajet y como dato curioso, te regalaban una pegatina para que pudieras ver al astronauta que pilotaba la nave.

10. Bombón
El predecesor de los helados Magnum de la actualidad, este delicioso helado de corteza dura, de chocolate negro era la bomba para los amantes de los bombones de la época. Hasta que no llego este helado en la temporada de 1988, las coberturas eran mínimas y muy finas.
Este helado derivó también en los helados conocidos como Frac, que contaban con una cubierta de chocolate gorda y crujiente, similar al negrito, pero este mantiene la esencia del polo.

Y ahora que ya los conoces y aunque no pudiese disfrutarlos cuando fueron creados, no pierdas la oportunidad de no dejar pasar un verano más sin probarlos, échale un vistazo a nuestra sección de helados Frigo, seguro que encuentras alguno que te trae también muy buenos recuerdos.