Cómo llevar una alimentación saludable

Qué es una alimentación saludable
Una alimentación saludable es aquella que cubre las necesidades específicas de cada etapa de la vida, permitiendo el correcto crecimiento de niños y adultos con un peso adecuado a su talla ayudando a prevenir enfermedades.
Podemos decir que alimentarnos de forma saludable consiste en comer de todo en las proporciones adecuadas cumpliendo con las necesidades específicas de las diferentes etapas de la vida.
Cómo alimentarse de forma saludable
Una alimentación equilibrada comprende unas características que tenemos que intentar seguir al seleccionar, preparar y consumir los alimentos:
- Completa: contiene todos los nutrientes. Se recomienda incluir en cada comida alimentos de los 3 grupos.
- Equilibrada: los nutrientes guardan las proporciones apropiadas entre sí.
- Inocua: su consumo habitual no implica riesgos para la salud porque está exenta de microorganismos patógenos, toxinas y contaminantes y se consume con moderación.
- Suficiente: cubre las necesidades, manteniendo un peso adecuado a su estatura.
- Variada: incluye diferentes alimentos de cada grupo.
- Adecuada: acorde con los gustos y la cultura de quien la consume y ajustada a sus recursos económicos, sin que ello signifique que se deban sacrificar sus otras características.
Recuerda que, en sí mismos, los alimentos no tienen porque ser completos, suficientes o equilibrados pues esas propiedades resultan de combinarlos. Por lo tanto, no existen alimentos buenos o malos, sino que cada uno proporciona diferentes nutrimentos.
Para llegar al equilibrio entre el gasto y la ingestión de calorías, hay que combinar todo tipo de productos: lácteos, carnes, leche, cereales, aceite, etc…, sin embargo, la tendencia cada vez más es ingerir más kilocalorías de la cuenta, llevando una dieta desequilibrada, basada en:
- Demasiados dulces y bebidas refrescantes.
- Muchas proteínas de origen animal, como carnes o embutidos.
- Un aumento del consumo de grasa, de alimentos fritos y comida rápida.
- El consumo de poca fruta y verduras frescas.
- Practicar poco ejercicio.
Por suerte, en España, tenemos una ayuda extra para combatir la mala alimentación, la dieta Mediterránea, muy completa y equilibrada.