Los 5 mejores trucos para conservar los alimentos

¿Has descubierto en tu nevera un alimento que había desarrollado vida después de unas semana en la nevera? Para que esto no ocurra te vamos a explicar los mejores trucos para conservar tus alimentos y que no terminen en la basura.
Además de la pérdida del propio alimento no habría mayor problema, pero ¿y si ese alimento no muestra señales visibles de caducidad y nos lo comemos? Quizás esta situación sería algo más preocupante por la repercusión que estos alimentos pudiesen tener sobre nuestro organismo.
Pero antes de adentrarnos en los 5 mejores trucos para conservar los alimentos más tiempo nos gustaría trasladaros dos interesantes conceptos a tener muy en cuenta y que en ocasiones se confunden.
¿Es lo mismo fecha de caducidad y fecha consumo preferente?
Quizás pudiera pensarse que se trata de dos sinónimos o formas complementarias de expresar lo mismo, pero estaríamos en un error, ya que por definición hacen referencia a dos conceptos distintos:
- Fecha de caducidad: advierte de la fecha en la que un alimento no es apto para su consumo desde un punto de vista sanitario.
- Fecha de consumo preferente: advierte de la fecha en la que un producto empieza a perder propiedades nutricionales y organolépticas, pero su consumo desde un punto de vista sanitario es perfectamente válido.
Bien, ahora que tenemos estos dos conceptos claros, podemos profundizar en los trucos y consejos para tratar de prolongar la vida de nuestros alimentos.
1. Qué alimentos meter en la nevera y cuáles no
Aunque pueda pensarse en la nevera como el “Santo Grial” que permitirá conservar cualquier tipo de alimento, no siempre es así, ya que a muchos alimentos no les sienta bien el frío.
La repercusión de un ambiente frío y húmedo sobre algunos alimentos no aptos para ser conservados en frío puede provocar desde la pérdida de sus propiedades nutritivas y organolépticas hasta la aceleración de su caducidad.

Los alimentos que deberás conservar fuera de tu refrigerador o nevera, por los siguientes motivos, son (Info: www.salud180.com):
- Tomates: disminuye su sabor y consistencia.
- Albahaca: se marchita precozmente. Mantenla en agua fresca y alejada de la luz.
- Patatas: conservar en ambiente húmedo, pero no frío, ya que altera su sabor y textura.
- Cebollas: conservar en ambiente seco, retira la primera capa. La falta de aire hace que se pudran.
- Aguacates: si los compras verdes interrumpe su maduración. Mantenerlos envueltos en papel y en un lugar caliente.
- Sandía y melón: pierden sus antioxidantes.
- Miel: puede provocar su cristalización.
- Frutas tropicales: anulan las enzimas que les permiten madurar, vuelve la pulpa pastosa y la piel negra.
2. Cómo conservar los alimentos embolsados
A pesar de que el envasado y embolsado de los alimentos es una de las mejores técnicas para conservar los alimentos antes de ser consumidos, debemos decidir cómo conservarlos una vez que el envase o bolsa ha sido abierto.

Este es uno de esos trucos para conservar los alimentos más sencillos, pero que por desconocimiento no se realizan.
Es el caso de productos cortados, incluso lavados y listos para consumir, conviene extraerlos del envase en el que estaban envasados ya que de lo contrario puede generarse una atmósfera húmeda idónea para la proliferación de bacterias, por lo que se recomienda eliminar el envase, realizar un lavado (si lo admite) e introducirlos en tuppers herméticos en la nevera.
3. Cómo conservar carnes y pescados
La conservación de estos alimentos debe confiarse al congelador, ya que será este el que mantenga a raya la aparición de bacterias y gérmenes que pueden proliferar cuando estos son conservados a temperaturas superiores a las de congelación.
Por ello, se recomienda siempre conservar carnes y pescados en bolsas o papeles aptos para la congelación y siempre por separado.

La conservación de los alimentos por medio de la congelación presenta el inconveniente de tener que descongelarlos antes de su cocinado, tarea que a veces por olvido, puede jugarnos una mala pasada. Pero tranquilos, esto no supone mayor problema que el de introducir los alimentos en una bolsa hermética antes de ser congelados, de forma que en caso de ser necesaria una rápida descongelación sumergiéndolo en agua fría, no vea alteradas ninguna de sus propiedades.
4. Cómo conservar el pan
A no ser que tengas la suerte de comprar el pan por rebanadas o por la cantidad de gramos justos que consumas, siempre te verás obligado a comprar al menos una barra entera. Muchas veces parte de esa barra de pan queda a la espera de ser consumida y mientras pasan las horas su frescura, sabor y esponjosidad empiezan a deteriorarse.

Por todo ello lo más recomendable, una vez cortamos la cantidad que vamos a consumir en esa primera comida, es introducir en una bolsa para congelar el pan sobrante.
Para las siguientes comidas tan sólo tendrás que descongelar las rebanadas (si lo has cortado en rebanadas) que necesites manteniendo el resto en el congelador. De esta forma conseguirás consumir todas las rebanadas de pan de cada barra manteniendo sus propiedades casi intactas de la primera a la última.
5. Escribe las fechas de congelación en los alimentos
A pesar de que la congelación nos ayuda a prolongar la vida de alimentos como carnes y pescados, este proceso no evita la pérdida progresiva de sus propiedades y nutrientes si los sometemos a largos periodos de congelación por descuido.
Para evitar ese tipo de descuidos os recomendamos escribir de forma clara, muy visible y sobre la bolsa o papel que envuelve el alimento, la fecha en la que has introducido cada alimento al congelador, permitiéndote priorizar el consumo de uno frente a otro.

Ahora que ya conoces algunos trucos para conservar los alimentos, puedes echar un vistazo a nuestra sección de productos para conservación de alimentos de nuestro supermercado online.
espanol.foodsafety.gov