Los 5 recetas más saludables para el desayuno

Hace ya algunas semanas compartimos con vosotros un artículo en nuestro blog en el que conocimos 5 de los mejores alimentos para el desayuno, así que hoy descubrimos algunas recetas más saludables para el desayuno que además nos aportarán una gran cantidad de energía para llevar a cabo las tareas de nuestro día a día.
Bien, pues ahora ya conocemos algunos de los mejores alimentos para nuestro desayuno, qué os parece si los combinamos para elaborar deliciosas recetas que conviertan nuestro desayuno en la mejor comida del día.
Es por ello por lo que hoy os traemos un suculento artículo en el que os proponemos algunas recetas que disfrutaréis al máximo durante la primera comida del día y que, además, podréis hacerlo sabiendo que siempre estáis siguiendo una dieta equilibrada y saludable.
Además, aunque aquí compartamos tan sólo 5 recetas saludables para nuestro desayuno, puedes elaborar tantas como quieras, ya que tan sólo deberás tener en cuenta que los alimentos que utilices tenga un perfil nutricional saludable.
1. Tostada de pan integral con aguacate y huevo
Una deliciosa forma de comenzar el día, en la que combinamos una excelente fuente de fibra procedente del pan integral con las grasas de alto valor nutricional del aguacate y la proteína del huevo.
Además, recuerda que puedes añadir brotes de distintos tipos e incluso frutos secos como piñones, nueces o pipas, que darán mayor valor nutricional incluso a este ya excelente desayuno.

2. Bagel de salmón ahumado con queso fresco
Si siempre has sido de los que le gusta comer donuts para desayunar, lo sentimos, pero no lo vas a encontrar entre las recetas que te proponemos. Eso sí, esta receta puede ser una transición hacia recetas más saludables para el desayuno, ya que el bagel integral es lo más parecido a un donut, pero tan sólo por su forma y no por la calidad de sus nutrientes.
Este bagel integral será una fuente estupenda de proteínas, ya que a las ya presentes en el salmón le sumamos las que componen el queso fresco, lo que lo convierte en un alimento esencial para todo aquel que busque un desarrollo muscular.

3. Porridge de avena con leche vegetal, chía y frambuesas
Preparar este saludable desayuno no te llevará mucho tiempo, pero dado que debes cocinarlo puede suponer una lucha contra la pereza, así que ten en cuenta que un pequeño esfuerzo en los primeros minutos de tu día pueden ser horas y horas de saludable bienestar.
Para los que quizás no estéis familiarizados con el término porridge, podemos deciros que se trata de una receta de origen inglés muy similar en aspecto a lo que conocemos como gachas, pero compuesto normalmente por una base de avena o cualquier otro cereal al que tras su cocinado se le añaden semillas, frutos secos e incluso frutas, de ahí que sea un alimento tan potente a nivel energético.

Esta sería una de las opciones más completas en lo que se refiere a calidad nutricional, ya que disfrutarás de una gran fuente de fibra procedente de la avena y la chía, sin olvidar el importante valor de ácidos grasos omega 3 presentes en estas semillas, así como la bomba vitamínica de las frambuesas.
4. Gofres con harina de teff y fruta (receta sin gluten)
Para los que adoran los desayunos americanos, en los que siempre disfrutan de toritas y gofres, este desayuno os encantará, pero hay que decir que no será tan poco saludable como los que vemos en series y películas americanas. Y es que, aunque es muy poco conocido, el teff es un cereal sin gluten y con unas propiedades nutricionales excepcionales.

Para los que ya conocéis como hacer la masa para gofres, tan sólo tendréis que sustituir la harina tradicional por la harina de teff, que dará un aspecto más oscuro a vuestros gofres, pero seguirán siendo deliciosos.
El teff contienen todos los aminoácidos esenciales y es una gran fuente de vitaminas y fibra, lo que unido a la fruta con la que acompañaríamos los gofres, harían que disfrutásemos de un desayuno muy completo.
5. ‘Overnight oats’ o pudding de avena con leche vegetal, higos y pipas de calabaza
Lo más interesante de esta receta es que es la nevera o refrigerador la que lo cocina por ti durante la noche, así que ya no hay escusa para no desayunar de forma saludable utilizando el tiempo como excusa.

Para elaborar esta receta tan sólo tendrás que verter todos los ingredientes, salvo la fruta que se cortará en el momento de consumirlo, en un recipiente de cristal con tapa. De esta forma, durante la noche, la leche o el yogur utilizado para cocinar la avena se cocinarán adquiriendo una consistencia única y nueva.
También puedes añadir el sirope que más te guste, siempre que no tenga una gran cantidad de azúcares refinados.