Aceite de coco, un alimento en el punto de mira

Polémica sobre el aceite de coco
Muchos son los medios de comunicación han traído a sus portadas y a sus pantallas diferentes investigaciones relacionadas con este poco conocido alimento (al menos, en las cocinas españolas), el aceite de coco.
Las declaraciones de Dra. Karin Michels, del Instituto para la Prevención y Epidemiología del Cáncer de la universidad de Friburgo, han causado un enorme revuelo, ya que manifestó, entre otras cosas, que este alimento era lo más parecido al veneno.
Por contra, muchos otros expertos han saltado para contradecir los juicios de la doctora, ya que no sólo son contrarios a lo expresado por la doctora, sino que expresan los supuestos beneficios que este aceite aporta a nuestro organismo.
A pesar de lo expresado por la Dra. Michels, esta polémica tuvo su origen en las estrategias de marketing utilizadas para comercializarlo, ya que introdujeron el término “virgen extra” en sus etiquetas, un término que sólo puede utilizarse en el aceite de oliva. Además, no suele verse con buenos ojos cuando una empresa se enriquece gracias a un producto supuestamente perjudicial para nuestra salud.
Ahora que ya conocemos que ha ocurrido, vamos a conocer un poco más sobre cómo se obtiene el aceite de coco y cuáles son sus propiedades nutricionales.
¿Cómo se elabora el aceite de coco?
No solo el término ‘virgen extra’ ha sido cuestionado para referirse al aceite de coco sino que incluso su denominación como ‘aceite’ también suscitado opiniones entre profesionales sanitarios y nutricionistas.
Así que para dar respuesta al proceso de elaboración de este aceite podemos acudir a lo expresado en team.co, donde nos explican gráficamente todo el proceso para la extracción del tan polémico aderezo.

A tenor del proceso de elaboración y si no hubiéramos puesto en vuestro conocimiento la polémica abierta, no sospecharíamos nada fuera de lo normal de este alimento, incluso podríamos pensar que se trata de un alimento saludable al ser de tipo vegetal y la extracción de su grasa se realiza en frío, evitando la pérdida de parte de sus nutrientes. Sin embargo, no es su elaboración el origen de la polémica sino su composición nutricional la que preocupa a los expertos, que ven en este alimento una posible fuente de enfermedades cardiovasculares.
Propiedades nutricionales del aceite de coco
La razón por la que algunos expertos lo consideran un veneno está en su composición nutricional, ya que más del 90% de su composición son grasas saturadas, causantes y origen de multitud de enfermedades cardiovasculares.

Pero si las cifras nutricionales del aceite de coco son demoledoras, ¿por qué se produce este enfrentamiento entre los expertos?
Principalmente se produce por lo tajante de las afirmaciones de la Dra. Michels y no por el contenido de las mismas, ya que el aceite de coco es tan peligroso como cualquier otro alimento con idénticas características nutricionales.
No siempre ha existido este cuestionamiento, ya que incluso en sus inicios se defendió su consumo por tratarse de un alimento saludable, como en este artículo, donde pueden leerse opiniones como:
“…comer hasta 250-300 kcal diarias en forma de aceite de coco (unas dos o tres cucharadas soperas) hace que, lejos de engordar, estemos más activos mentalmente y se estimule la termogénesis, de forma que algunos autores apuntan que podría ser útil en las dietas de adelgazamiento tanto en hombres como en mujeres.”
Con la actual polémica han surgido opiniones contrarias que aluden a razones conspiranoicas que han demonizado el consumo de grasas saturadas, aludiendo a la aparente salud de la que gozan las tribus masai o inuit, donde consumían ingentes cantidades de grasas saturadas.
“A esto hay que sumar el hecho de que la industria alimentaria en Estados Unidos sobornó a científicos para que demonizaran a las grasas, y acalló los que atacaban al azúcar, que nuevas teorías muestran como el verdadero culpable de las enfermedades cardiovasculares.”
Ahora que ya conocéis los argumentos a favor y en contra, así como los motivos que lo justifican, está en vuestra mano decidir en qué lado os posicionáis, teniendo en cuenta que vuestra salud es la principal protagonista.